10/23/2006

EN UNA CALESITA.
Generalmente, escribir requiere de un estado de quietud y aislamiento fisico que no siempre encuentro. Como las olas del mar, todo me avasalla y todo se aleja.
Vivir en Argentina es una realidad que avanza más allá de la teoría. Es una raíz profunda clavada en el continente, porción de sudamérica y partecita del mundo. Argentina es la experiencia de enlazar lo que deseamos con lo que tenemos, las marcas con los sueños, los amigos con los enemigos. Y este tercer mundo es parte de los otros, del primero y del último. Somos eslabones de la misma cadena.
Muchas veces me pregunto en qué lugar está puesta mi conciencia. ¿Sabés como es? Es como una calesita. La tierra gira y yo giro sobre ella. Cada mañana abro los ojos y desfilan ante mí los sueños, los anhelos, los deseos pendientes. Voy girando y, de repente, la veo. La sortija reluciente. Es eso, lo que quiero. Mamá y papá sonrientes, y la nena feliz. Me preparo, atención en la mirada, en los músculos y en la acciòn. Una mano me sujeta y la otra libre, cazadora. En el giro se acerca. Adelante.
Algo pasa y no está entre mis manos eso que ya casi tenía. El paisaje cambia, sigue girando. Un anciano durmiendo. Paredón y los sueños al galpón. Desorientaciòn, confusión. Hasta que nuevamente el paisaje se vuelve conocido. Mamá y papá sonriendo. Y otra vez se acerca el metal reluciente, como brote que sale de la pera de madera. Una vez más el objetivo parece firme y a punto de alcanzarlo...... El anciano durmiendo, paredón y los sueños al galpón. Mientras la "sortija" esté en manos del calesitero, la conciencia no va a dejar de girar .

6 comentarios:

serene dijo...

Je cero hablar espaniol, but not yet, I am looking tlearn your language so I can read spanish, I just love it.
peace out

Anónimo dijo...

hola eli, yos quero parlare tu lengu ,mas agora solo sto empezando por scribire con mano la isquerda , no encontro la pluma teniedo el tinta ,mas un lapiz io divertome diciendole fantasias al papel
aclaracio:a otra amiga muchas veces le escribo asi como para cortarla un poco con la coherencia ,es como gesticular cualquier cara o tararear asi nomas, destrabando la lengua.un beso brian

Fontana dijo...

Hay que dejar de desear la sortija.
Para dar en el blanco, dicen, hay que cerrar los ojos como el arquero zen.

Eli Pstyga dijo...

Sí, claro. Gracias por la referencia. Acabo de recordar algo que escribí hace un poco más de 10 años..."la flecha, la mano tensa, la confianza"... Lo voy a buscar y publicar,.

Anónimo dijo...

Eli.....¿que hacer cuando una se siente prisionera?¿que hacer cuando la mano...tiene ganas y el resto del cuerpo siente miedo??que hacer para recuperar a esa niña revolucionaria que todo cuestionaba, impaciente, descntrolada, contestataria, subersiva...que quedo en algun lugar...y ahora esta empujando desde adento para que la dejen protagonizar la vida?...que hacer con lo que una armo...y ahora se da cuenta que nada sirve ya??...habra que saltar al abismo?? dejar que esa niña se haga cargo de mi, de ahora en más?? y si no resulta??...gracias por tus palabras...hasta pronto. Kari.

Eli Pstyga dijo...

Si, Kari, hay que saltar. Buscá en este mismo blog la entrada "EL SALTO", si no la leiste viene bien que lo hagas y que sigas mi humilde consejo...HAY QUE SALTAR, saltar hacia las infinitas posibilidades de nuestra vida. Y cada día que comienza es uno nuevo, donde lo que no hiciste no cuenta. Sólo cuenta lo que vayas a hacer ese nuevo día. Adelante.